


Primero me disculpo ante los seguidores de Cayecaturas por mi larga ausencia, ya sabéis que estoy en una época un poco rara y no puedo atender el blog como lo hacía antes.
Y ahora vayamos a la actualidad…
“Weligton, Ferreiro y Oliver”, si hubiese escrito este titular hace una semana nadie tendría ni puñetera idea de quién estaba hablando, lamentablemente estos tres nombres son ahora más famosos que las hijas de ZP.
El tal Weligton, la verdad es que se me pasan unos cuantos insultos por la cabeza al leer ese nombre, pero no utilizaré ninguno en este blog (os los podéis imaginar), este personaje es evidente que no puede jugar más a fútbol en su vida, es violento y un peligro que no lesionó gravemente a Messi o Piqué de auténtico milagro, una vergüenza de persona que encima no fue expulsado (como si lo fue Tito Vilanova)…
Y no fue expulsado porque otro macabro personaje se encargo de eso, se encargó de dejar a la bestia campar a sus anchas y observar como agredía a los jugadores culés. Me refiero por supuesto a Delgado Ferreiro, otro que no debería ejercer la profesión de árbitro, no sólo es un pésimo colegiado, si no que además (y esto es lo peor) es peligroso, y sinceramente pienso (y es mi opinión personal) que disfrutaba viendo como los jugadores del Barça eran agredidos, es sólo una opinión pero sinceramente es lo que creo.
Ha sido tan bestial lo del tal Weligton y Ferreiro que ha “tapado” la agresión de Drenthe al defensa del Tenerife Marc Bertràn, una roja directa como una catedral que va a dejar cuatro meses KO al catalán, encima el holandés protesto la amarilla que le sacaron, eso si, se ve que ha telefoneado al jugador del Tenerife para pedirle disculpas… a buenas horas.
Y para acabar, hablaremos del tal Joan Oliver y su “auditoria de seguridad”, llamada en el resto del mundo ESPIONAJE, ya se ha hablado mucho del tema y yo mismo he opinado sobre esto en mis últimas viñetas, la conclusión que saco de todo esto es la siguiente, menos mal que Guardiola y su grupo están en otro mundo, menos mal que pasan de sus directivos, menos mal porque como dijo Einstein…
“Sólo dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana… y no estoy seguro de lo primero.”


